miércoles, 29 de junio de 2016

CAMINOS DE SUEÑO

POR CAMINOS DE SUEÑO

Por caminos
de sueño
la fue buscando
y
un manto de nubes
puso
pa recordarlo.
Llevaba
agua fresca
del pozo Manso
pa saciar su sed
y
pañuelo de seda
pa
su cintura,
recién
bordado.
Por caminos
de sueño
la fue buscando
y un manto
de nubes
puso,
allí
en lo alto,
pa
recordarlo.

martes, 14 de junio de 2016

SOLEDADES ADOSADS

                        SOLEDADES ADOSADAS

--Mi Pepe y yo es que estamos siempre el uno para el otro...
Su Pepe asentía con la cabeza mientras ella seguía relatando
a sus amistades las bondades de su matrimonio.
En las afueras de la ciudad, la tapia que tenían a la espalda
se encontraba repleta de grafitis. Al oto lado se oían los chillidos
de niños que jugaban dentro de la urbanización que los aislaba
del resto del barrio.
En algún momento continuaron andando en silencio.
Su Pepe pensaba en aquella tapia manchada de grafitis que aislaba
a los niños y sintió vergüenza de si mismo.
Llevaban más de treinta años casados pero jamás estuvieron unidos.
Una sucia tapia había entre ellos. Un muro que los aislaba.
Eran dos soledades adosadas que fingían estar unidos.
Su Pepe se detuvo un momento a secarse el sudor, ella siguió
andando sola.

viernes, 10 de junio de 2016

LA RUTA DEL LIMBO

LA RUTA DEL LIMBO


Al atardecer, cuando la tarde era más dorada,
Aníbal salía al jardín, y allí entre las cortinas
de lino que colgaban de la pérgola buscaba su sillón
y esperaba...
El aire lo llevaba otra vez por la ruta del limbo.
Empezaba cuando hacía traer el vino blanco que
dormía fresco en el pozo, en ánforas a tres metros
bajo tierra. Luego se lo servían en copa de plata y traían
tomates de la huerta cercana que aliñaban con aceite
de oliva y sal y acompañaban con salazones de anchoas
y queso fuerte de cabra.
En el otro extremo del jardín sonaba una flauta, a una
distancia prudente, justo la necesaria para que hiciera
el esfuerzo de prestarle atención y no perder la
armonía de sus notas largas.
Entonces empezaba la ruta del limbo. En su cerebro
se mezclaba la música con el sabor de los frescos
tomates y el delicioso vino hasta hacer desaparecer
su entorno en la tarde dorada.
Por un momento volvía la arena del desierto y el horizonte
se transformaba con un rojo intenso que se fundía en el
cielo... A su lado el rostro de Africa se iluminaba con
aquel mágico esplendor y su pelo negro se mecía entre
olas de arena y sus labios intensos, abiertos, rojos,
esperaban y esperaban solo para ser besados.

miércoles, 1 de junio de 2016

                  16

Habían pasado los días grandes, los de éxito,
aquellos en que sus libros eran esperados y
aquellos en que viajaba a las ciudades más
hermosas como San Petersburgo en las que
encontraba refugio para escribir alejado de
miradas indiscretas. Ahora, cuando ya nada
recordaba de todo aquello, ni siquiera su
nombre, vivía junto a una ventana que daba
a un jardín y en el que encontraba recuerdos
que vagaban como fantasmas entre los pinos
y las rosas. Aquello y las manos amables
de su cuidadora lo mantenían en un estado
afable y conectado al mundo con pequeños
estímulos, como la música que le ponían o
como el olor dulce del agua de la ducha
o la comida que con tanto mimo le daba
su cuidadora, aquella joven de suave mirada
y voz encantadora.
La puerta se abrió y alguien dijo su nombre:
--Malena, ¿Ya has terminado?