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" siempre vuelvo a ese mar
que perdió sus aguas
vuelvo a ese mar
y a sus bosques inmensos"
Las nubes bajas descargaban sobre el ardiente
asfalto cuando la Gardot susurraba "so we meet again".
Subir a las tierras altas por carreteras imposibles
en pendientes de vértigo ponía a prueba a cualquiera.
El coche se deslizaba por cerradas curvas
entre los bosques inmensos para llegar a la cima.
La tormenta seguía implacable sobre el ardiente
asfalto y al llegar arriba el espectáculo era asombroso.
La carretera evaporaba la lluvia
y entre los árboles ascendía
una nube de vapor
calmando el calor del verano.
Desde las tierras altas
sorprendió
un arco iris inmenso
sobre los bosques interminables
mientras la Gardot
seguía cantando.
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