miércoles, 18 de septiembre de 2019

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 De repente te sientes bien,
así sin pensarlo
digamos que es esa hora del día
que se reconcilia con la noche,
contemplas la Avenida desde la terraza,
los coches se deslizan silenciosos
con las luces encendidas
y el corazón late sosegado
como todo el cuerpo,
hasta el café
sabe delicioso
y te sientes bien,
resulta
que todas las cosas buenas
que estaban guardadas en París
están aquí
de repente
y te sientes bien
es
como 
el sabor
de tus labios.

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