martes, 6 de agosto de 2019

                              39

 El uso de la fuerza 
es el origen de la maldad.
 La más absoluta de todas 
es el supremacismo.
 La maldad absoluta habita allí, 
ya sea en el nacionalismo, 
en el machismo 
o en el integrismo religioso. 
 El germen de todos los desastres 
que asolaron a los humanos 
reside ahí, 
en el uso de la fuerza.
 Por el contrario, 
el respeto al otro
y la tolerancia
son el origen de la bondad. 
 Las cosas buenas
hicieron que los hombres 
trajeran la belleza
de las cosas, 
en la música, 
en el arte, 
también en la poesía.
 Seguramente 
habrá un lugar en París
donde habiten 
las cosas buenas
y un lugar en el infierno
reservado
a la maldad
más absoluta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario