domingo, 25 de agosto de 2019

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"Como una piedra que rueda.."
repetía Dylan mientras el paisaje desolado
iba quedando atrás.
La carretera solitaria y el sol a punto de esconderse
eran todo su equipaje. 
El coche se deslizaba mansamente
y Dylan repetía: 
"como una piedra que rueda, 
como un piedra..."
Y es que siempre fue así, 
siempre resultó que había que rodar,
que había que seguir rodando, 
limando el carácter,
haciéndolo más fuerte
haciendo frente al infortunio,
venciendo la desgracia
y saliendo 
cada vez más fuerte
de las traiciones
que trataron de tumbarlo.
Ahora el coche se deslizaba 
mansamente a su destino, 
con un sol acabado,
por la carretera solitaria
y a solas repetía
que mereció la pena el viaje, 
que resultó duro a veces,
pero que llegó hasta allí indemne
había conseguido acabar 
con todas las derrotas
que amenazaron su horizonte,
como una piedra, siempre,
como una piedra que rueda.

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