martes, 18 de junio de 2019

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Guarda en tu mochila, tú, amigo, tú, el mago blanco,
para no perdelas, aquellas palabras que susurra
el viento en las tierras altas. Llevalas  bien guardadas,
ponlas en un saco, amigo Gandalf.
Y es que en las tierras altas, los árboles hablan.
Hay bosques tan inmensos que en el horizonte
llegan hasta el cielo. Hay árboles tan viejos que tienen
miles de años y cuando, entre sus ramas, se cuela el viento,
susurra palabras que vienen de lejos. Allí, junto a un tejo
viejo, se escuchan palabras que hablan desde lejos. 
Esas palabras hablan de ausencias: "Vuelve, pronto,
vuelve", susurran al viento. 
Pon esas palabras, mago blanco, siempre bien guardadas,
en tu mochila o en un saco, para no perderlas.
Yo iba con frecuencia, a las tierras altas...
Los bosques inmensos, guardaban las palabras 
que susurraba el viento.
Fui allí muchas veces, mi hijo delante, siempre era 
más rápido, y yo detrás, más lento, pues me pesaban 
los años, y siempre estaban los arces, siempre los robles, 
los tejos y acebos, siempre estaban, escuchando.
Oían las palabras, escuchaban los pasos...
Guarda las palabras, amigo, ponlas en un saco,
para no perderlas, 
mago blanco, amigo,
guarda las palabras 
que susurra el viento
junto a un tejo viejo,
un tejo de miles de años,
esas palabras
que hablan de ausencias:
"vuelve, pronto, vuelve,
vuelve, vuelve, vuelve".

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